11 junio, 2010 | Sea el primero en comentar
Cuando el mal aliento o halitosis matutina no desaparece con el primer cepillado y se mantiene durante el día, es necesario recurrir a un especialista para detectar la causa y poder combatir este desagradable problema.
El doctor Carlos Pozo explica que “generalmente, la halitosis no es dañina para el organismo por sí misma, pero la persona puede sentirse rechazada por sus compañeros de trabajo, parejas o personas con las cuales se relaciona, creando un problema de orden psicológico”.
El mal olor en la boca durante las mañanas se puede deber a que la persona no se lava los dientes antes de acostarse. Así, las bacterias residentes en la boca aprovechan esa instancia para degradar restos microscópicos de alimentos, produciendo este característico mal olor, el cual desaparece inmediatamente efectuado un correcto cepillado de los dientes, encías y dorso de la lengua.
Sin embargo, la halitosis crónica sólo se mitiga con un cepillado, ya que luego vuelve y, generalmente, es percibida por las personas que rodean al afectado. El especialista explica que “la persistencia de este olor se debe a la instalación en la boca de una flora bacteriana específica (Porfiromonas gingivalis, Fusobacterias, Hemophilus y Treponemas) que aprovecha los intersticios que se producen en las caries, obturaciones en mal estado, prótesis bucales fijas y removibles, y también ciertas condiciones de los tejidos de las encías y dorso de la lengua”.
Estas bacterias producen gases sulfurados que son responsables del olor característico de la halitosis.
La afección puede evitarse con una buena higiene oral y un control permanente por parte del profesional, ya que, si bien no es una enfermedad grave, puede ser signo de algún trastorno metabólico o infeccioso.
Sin embargo, en un 85 a 90% de los casos el problema proviene de la boca. Cuando esto ocurre el tratamiento consiste en disminuir el foco bacteriano responsable del mal. El especialista comenta que “esto se hace eliminando restos de raíces, caries, restauraciones en malas condiciones, tratamientos periodontales de las encías, y reparación o cambio de prótesis”.
Generalmente, estos tratamientos conllevan también el uso de líquidos enjuagatorios especiales, geles raspadores de lengua, cepillos y sedas dentales, entre otros.
Si la causa no está en la boca y se sospecha de un problema de origen general, como enfermedad metabólica, infección de vías respiratorias o de tipo digestivo, se deriva al especialista que corresponda.
Para prevenir el mal aliento es recomendable comer frutas y verduras todos los días, disminuir el consumo de carne, y evitar alimentos como la cebolla y el ajo. Las bebidas alcohólicas con frecuencia causan halitosis, por lo que hay que controlar su consumo y cepillarse bien los dientes luego de ingerirlas. También es saludable evitar productos derivados del tabaco que impregnan la cavidad bucal entera con mal olor.
En el caso de tener halitosis por estar con la boca seca, es bueno chupar mentas sin azúcar o tomar agua.